Federico Alegre, heredero de la joyería, explica los detalles. El trofeo es de plata, pesa unos 15 kilos y mide 77 centímetros. Alegre cuenta que las rozaduras y demás desperfectos son normales por la euforia del momento. "Es el trofeo que más sufre, porque la Liga se suele entregar al inicio de la siguiente temporada, sin la euforia del momento que provoca la Copa".
Para que un equipo se quede el trofeo en propiedad, debe ganar la competición tres veces consecutivas o cinco alternas. En el momento en el que un equipo lo logra, la cuenta empieza de cero. El actual trofeo, que data de la temporada 1976-77, cuando pasó a llamarse Copa del Rey, es el segundo que se fabrica, pues el Barcelona se lo quedó en propiedad cuando ganó su quinto título alterno en 1990. Desde entonces, el propio Barça y el Atlético lo han ganado tres veces, y son los que más cerca están de hacerse con él en propiedad de nuevo.
Según relata Federico Alegre, algunos años la Copa llega en peores condiciones que en otros. El joyero se acuerda del año en el que la ganó el Betis, en el que el trofeo fue hasta a la boda de Joaquín, o de una ocasión en la que la ganó el Barcelona, hace 20 años.
La Joyería Alegre también ha preparado las réplicas para todos los jugadores del campeón, las medallas de los subcampeones y un recordatorio para los cinco árbitros que dirigirán la final, encabezados por el colegiado principal, Mejuto González. Federico apunta que el coste del trofeo para la Federación, teniendo en cuenta la cantidad de años que está vigente, es mínimo.

